Reflexiones de un Marketero aburrido: La creatividad es la madre de esta ciencia.

¿Te imaginas que todos los pintores, escultores, músicos, o cualquier tipo de artista hicieran siempre lo mismo? Cero innovaciones, solamente lo mismo una y otra vez con el único incentivo de mejorar lo previamente hecho por sus antecedentes y competidores sin una pizca de creatividad. No habríamos tenido a Mozart, a Van Gogh, Miguel Angel o Da Vinci; ni a Bécquer, Dalí, Michael Jackson, Los Beatles o Tim Burton.

¿Os imagináis que sería del mundo sin la creatividad? ¿Sin la capacidad inventiva de ingenieros, ilustradores, y soñadores?  Ese mundo no lo querría para mí.

Llevo semanas dándole vueltas a esta idea una y otra vez. Pensando en la forma de abordar el tema sin ganarme un puñado de enemigos. Pero es que ya no aguanto más. Y es que tampoco soy ninguno de estos seres extraordinarios que comentaba más arriba. Estos personajes juegan en otra liga, están en un nivel estratosféricamente diferente, en otra constelación. Ni siquiera se puede decir que pertenezcamos a la misma especie. Sin embargo… ¿A quién le importa?

La creatividad es un tema que me apasiona. Me gusta la gente diferente que tiene algo nuevo que aportar (sea en el ámbito que sea). Me gusta la gente interesante, útil y activa que no puede mantenerse quieto. Les envidio, no os voy a mentir. Estas son las personas que mueven el mundo. Son como la luna que genera las mareas y las mueven a su antojo sólo por ser la clase de personas que son. Hablo de esas personas repletas de ideas que llenan páginas y páginas de temas apasionantes, que se vuelven referentes en su profesión sin tan siquiera proponérselo. Tienen una idea y no paran hasta que la desarrollan, la explotan y le sacan todo el néctar. Son empresarios, escritores, músicos, cocineros, ilustradores, ingenieros, deportistas e incluso YouTubers. Gente que ama lo que hace, y lo hacen tan increíblemente bien que es inevitable que se hayan convertido en expertos a los que no nos cabe más remedio que seguir, admirar, envidiar e imitar.

No estaría escribiendo lo que escribo si no quisiera de algún modo pertenecer al exclusivo grupo de la élite de la que hablo. Y es por esto mismo que me siento en la obligación de reivindicar que somos dueños de nuestra creatividad y deberíamos sentirnos obligados a alcanzar todas nuestras metas personales, afectivas, amorosas, profesionales, morales e intelectuales. Personalmente no puedo conformarme si soy bilateralmente opuesto a la clase de persona que quiero ser.

Hablo de esas personas repletas de ideas que llenan páginas y páginas de temas apasionantes, que se vuelven referentes en su profesión sin tan siquiera proponérselo.

Somos muchos (y cada día más) en la profesión que para mí es una de las que tienen más proyección en el S. XXI. No haremos grandes descubrimientos, ni salvaremos probablemente ni una sola vida nunca. No somos imprescindibles y si ocurriera una especie de apocalipsis nuestros conocimientos no servirían ni para contarle historias a los supervivientes. No somos más que asesores del entorno digital; expertos en Redes Sociales, diseñadores, escritores y creativos. Con suerte somos capaces de construir una página web que perdurará el tiempo suficiente hasta que nuestros clientes decidan mandarlo todo al carajo; podemos hacer grandes cosas en las Redes Sociales de una forma tan divertida, única e interesante como para conseguir atrapar a clientes potenciales y tenemos por tanto la capacidad de mejorar la imagen de cualquier persona o marca (al menos hasta que desaparezcan las plataformas en las que pasamos la mayor parte de nuestro tiempo libre).

Somos expertos en el nuevo Marketing, capacitados para ayudar a los demás a alcanzar sus metas en el mundo Online tan importante en nuestro país y nuestro tiempo. Y por eso adoro nuestra profesión.

En lo que a mí respecta estoy cansado de buscar palabras clave para mis artículos, de mirar lo que hace mi competencia a diario con sus artículos con “Las 20 ciudades más bonitas de España” para escribir el mismo artículo pero con 50 el vez de 20 (por ejemplo, ya me entiendes). Estoy cansado de escribir textos de dos mil palabras sin nada nuevo que aportar a sabiendas que nadie me va a leer porque anteayer leyeron un artículo exactamente igual. Me aburre leer todos los días la misma clase de artículo aunque sé que funcionan a la perfección. Ayudan a subir en el Ranking de Google mucho más de lo que me va a ayudar a mi posicionar escribiendo lo que estoy escribiendo sin una sola palabra clave. Esa clase de artículos aportan valor y conocimiento, a la gente le gustan los rankings, las listas y se convierten en virales si se tiene la suerte suficiente.

Sin embargo me obsesiona la idea de seguir haciendo lo mismo que hace todo el mundo. El Marketing Online y la comunicación es mi profesión y estoy seguro de que no cumpliría mi juramento si dijera que jamás volveré seguir haciendo aquello que en realidad funciona si es que de verdad funciona, al menos hasta que descubra dónde se encuentra mi huevo de oro.

Sueño con ser la mejor versión de mí mismo y tengo la suerte de rodearme de personas que día a día me ayudan a conseguirlo aunque sea dando pequeños e imperceptibles pasos día a día. No me malinterpretéis los aludidos por el tema del que os hablo, gracias a vosotros y las cosas sobre las que escribís cada día soy un poquito mejor profesional. Simplemente perdonadme porque no querer hacer lo mismo que vosotros.

Lo que sí es seguro es que pienso seguir peleando, aprendiendo e inventando lo que haga falta para que, haciendo las cosas de una forma diferente, consiga alcanzar mis objetivos; porque si El Rubius ha podido… ¿Por qué no voy a conseguirlo yo?

Gaby C.M-F
g.carrillofeduchi@gmail.com

Periodista, Consultor de Marketing Digital y Diseñador WordPress. Me gustan los Gadgets, los videojuegos y la cultura Friki. Viajar forma parte de mi vida. Me he especializado en Diseño Web, Marketing de Contenidos, Redes Sociales y Video Marketing.

3 Comments
  • Rafa Arjonilla
    Enviado a las 11:52h, 28 febrero Responder

    ¡Sí señor Gaby! Tienes toda la razón. Y además no me preocuparía demasiado por no estar haciendo “lo que funciona”. Porque está tan saturado el asunto que dudo que dure mucho su éxito… Lo importante es aportar valor. Eso está claro. Pero creo que una marca personal (que es el caso) además de aportar valor tiene que ser PERSONAL. ¡Que se nos olvida! Así que ¡olé tus huevos! Búscate, encuéntrate y hazlo a tu manera. Y si necesitas visitas les das lo que quieren en un momento dado pero siendo consciente de ello y no convirtiéndolo en tu método. Todo mi apoyo súper sugar!!

    • GabyCMF
      Enviado a las 11:57h, 28 febrero

      ¡Gracias Rafa! Hay que estar siempre en la cresta de la ola, peleando y desarrollando la creatividad, trabajándola y haciendo cosas novedosas. Me alegra mucho tenerte por aquí, es un gusto leer tu blog aportando ese granito de arena diferente del que hablo en este artículo y haciendo las cosas como se deben hacer. ¡Un abrazo y mil gracias!

    • Rafa Arjonilla
      Enviado a las 13:10h, 28 febrero

      Gracias a ti por expresar lo que realmente sientes y compartirlo con todos. Un abrazo!

Post A Comment

Shares
Share This